La autora es Florencia Aguilar y nos envió su blog ( Hacer click aquí) para que pudiéramos publicarla. Si quieren leer la segunda parte de esta historia pueden entrar al enlace y disfrutarla a penas terminen de leer la primera parte, o también pueden esperar a mañana, que será publicada.
Sin más que decir, los dejo con estos textos.
La mirada de Catalina
Primera parte
Estábamos muy felices comiendo en aquella estación de servicio, cuando nos pidieron volver al hotel para cuidar a los niños, esa era nuestra condición de pasar gratis las noches en este tétrico hotel. Pero mis amigas y yo, no estábamos precisamente por la estancia, estábamos ahí por una leyenda que iba rondando sobre un héroe enmascarado que te sacaba de la rutina, que te defendía y ayudaba, solo estaba en ese hotel en la noche o el día él aparecía para ayudarte.
En fin después de cuidar a los niños contándoles esas historias de aquel héroe querían venir más seguido a este hotel, de apariencia la verdad da escalofríos pero por dentro es muy cálido y tranquilo, ¿Por qué existiría alguien así en este lugar? Esto no encaja ni girando las piezas, pensé.
Al terminar de cuidarlos, cayó la noche y cada una de nosotras se fue a sus habitaciones. En la mañana se escuchó un grito desgarrante de una de las habitaciones, pero fue como si estuviera afuera de ella. Rápidamente y sin pensar me fui a ver lo sucedido, quise meterme en la habitación pero la puerta parecía trabada. Me asome a la ventana de la otra habitación, salí al balcón y desde el balcón de enfrente, se podía ver que era una mujer que estaba a punto de caer, sujetada justo a la orilla, muy agarrada de las rejas de aquel balcón. Parecía haberse resbalado por el agua de la lluvia que no paraba ni un segundo y cada vez parecía más fuerte. Me quise acercar todo lo que pude pero mis brazos no podían llevar y sentía que iba a caerme de esos siete pisos, derrepente veo algo negro, no podía creer lo que estaba viendo era como la forma de un hombre que estaba justo en el techo.
Se tiro, creí que moriría, que caería justo en el suelo pero voló, no se como lo hizo aterrizo justo en el balcón de la mujer. La ayudo a subir, anonadada lo primero que pensé fue - ¡Es... Es él, el héroe de la leyenda!- La gente lo miro con miedo, creo que hasta con odio y yo no alcanzaba a entender lo que pasaba, ya tenia a la leyenda en carne y hueso porque iba a preocuparme por eso, hasta que empezaron a gritar que era un maldito, un ladrón, un degenerado. Él los miró con casi el mismo odio, la mujer no podía entenderlo tampoco, ella solo estaba allí por unos día al igual que yo y mis amigas.
El hombre enmascarado, todo vestido de negro y mojado, dejo a salvo a la mujer y se fue por el balcón, se esfumo de mi vista, de la vista de todos. Fui corriendo y sin evitar mis grandes impulsos grité - ¿Pero qué no acaban de ver lo que pasó? Él la salvó... No entiendo... ¡¿ Por qué empezaron a armar todo ese escándalo?!- Todos me miraron extrañados, no quería hablar.Como se nota que no eres de este lugar niña, ¿Sabes? Él se aprovechó de mi novia, le hizo pensar que era yo y... Oh por dios, no puedo continuar con ese relato, solo te digo que no tienes idea de quien es ese tipo, tal ve de lo hallan pintado de héroe pero es solo un bastardo que usa magia negra - Un muchacho de unos 20 años, alto, pálido, obviamente pertenecía a aquel pueblo en donde estaba el hotel - Mira yo no soy ninguna niña, tengo 16 años y puedo cuidarme sola, ¿Y qué es eso de magia negra?, ¿Alguien puede explicarme lo que sucede en este lugar?- Dije con un tono de ira, confusión también y casi gritando - Jaja, niña no creo que deberías meterte en esas cosas, es peligroso para alguien que no entiende ni con lo que pretende saber. Si fuera tu volvería a mi ciudad y así estaría más tranquila - Me lo dijo con una gran sonrisa. Lo mire con extrañeza de arriba abajo, era aun hombre mayor, de gran galera, vestido muy elegante. Tenía olor a tabaco y unos ojos marrones casi naranjas, daba miedo verlos, al menos a mi sí - ¿Y usted quién es? - Le pregunté con voz desafiante aunque en realidad me sentía algo intimidada - Jum, yo soy el dueño de este hotel. - Me respondió mirándome fijamente y su cara estaba muy seria. Se hizo un silencio, tragué saliva y respondí con voz temblorosa- ¿Qué pruebas tiene usted que "alguien como yo" pueda creer? Mire, yo no me creo esos cuentos de la magia negra, transformaciones, disfraces y lo que sea. Eso es solo la mente jugandote juegos. Me miraron como si hubiera matado a alguien, pensé, a lo que me contesta el hombre mayor- Si tu pudieras ver lo que es capaz de hacer ese tipo... Mira mejor vete a comer algo y luego sigo con todo esto, estamos muy alterados para historias. Queremos un poco de tranquilidad así que apacigüemos las aguas, ¿No es cierto?- Aliviados por la palabra de aquel dueño todos se fueron un poco más tranquilos, excepto yo, sentía que ese tipo no quería ser honesto con lo que pensaba. Quería convencerme de algo que no era.

¿Qué opinan de la historia? Pueden enviarnos sus textos al correo ely_eva_10@hotmail.com.
Salute!
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